Agua

Campo árido que lluvia soñaba

Líquido que en tráquea, cae a caudales.

Brota transparente por manantiales

Un sol sin ella… me deshidrataba.

Agua seca que en copa ya sonaba

Dulce e incolora frena  los males.

Circulas en cuerpos igual que sales,

Siendo la saliva que deseaba.

Mar, río, océano y riachuelo.

Dulce o salado eres consuelo,

Lágrimas y sudor que por mi brotan.

Proclamo que en lluvia tú nos consagres.

Tú, agua que nos mantienes alegres,

Capitanes de barco… en agua  flotan.

Los mocos

Protuberancia, centro del aroma

Ojos y boca su mitad saliente.

Nariz, envase del poema

Contenido,  producto de la gente.

Las partículas adaptando su forma

Protegen cada día de manera evidente,

Y de un una nariz griega o prominente…

En estornudo de la nariz asoma.

Con pañuelo de papel, ¡urgente!

Interrumpo un concierto en calma.

Más con fuerza y estrepitosamente

Logré de mi garganta, subir la flema.

Convirtiendo en moco el poema

Por si no estaba ya patente,

No queriendo generar un trauma,

Más pelotillas hacéis… disimuladamente.

Casi de respiración inexistente

Hurgo con el índice mientras otro aclama,

El gesto conocido por todos los idiomas

Lo viscoso… en moco se convierte.

Y así de escatológico a consistente,

Con sonido al caer desde la cama.

Si molesta, va fuera rápidamente.

No hablaré de los que su sabor, les llama.

De color y textura diferente

Para alérgicos casi un problema.

Más biológico es, gripes de torrentes

Saliente de nariz, envase del poema.